Porque, al parecer, no son tan obvias… Un placer, por otra parte: Se chove, que chova, como diría un gallego.

1. ¿Por qué no pedimos marisco?

Esa pregunta, en verano, es fácil de contestar. El marisco se come los meses con R… de septiembre a abril. Pero, además, habría que dejar claro que el marisco allí es abundante, variado y fresco, pero hay mucho más para comer, incluidas verduras fresquísimas, recién cortadas. Recomiendo especialmente una humilde tortilla de patatas, un anodino calamar a la romana o una sencillísima merluza fresca hervida, con ajada. Hazme caso.

2. Qué suerte estamos teniendo con el tiempo…

Pues sí, es verdad que en Galicia llueve mucho más que en otras partes de España. Pero también sale el sol y, normalmente, puedes disfrutar de las cuatro estaciones todos los días del año. Las nubes vienen y se van. Si no, ¿cómo estaría todo tan verde? Las plantas necesitan agua, pero también luz. Y coge algo para después, que aquí, aunque sea verano, refresca.

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Muller rural.

3. ¿Por qué sólo las mujeres trabajan en el campo?

Les sorprende mucho ver que son las mujeres, mayoritariamente, las que trabajan el campo. Para colmo, muchas ya tienen una edad… Claro, ¿qué tiene de raro? Siempre ha sido así. En Galicia los campos son pequeños, abastecen la casa y dan para el trueque. Sí, allí también hay sexismo, aunque creo que la gente se autolimita menos.

4. ¿Por qué las casas están tan diseminadas?

¿Lo están? Pues ahora que lo dices… puede que en ningún otro lugar de España haya una división administrativa tan compleja: concellos, aldeas, lugares, casas… Quizá tiene que ver con que no tienen problemas de abastecimiento de agua… y el resto de servicios son prescindibles. Hasta hace muy poco en las aldeas era habitual que no hubiera ni teléfono ni cobertura de móvil. Y aún quedan.

5. ¿Esto es un bar o una tienda?

Esto es lo que haga falta. Lo llamamos taberna y sirve como lugar de encuentro, para socializar, tomar un vino, jugar al dominó… y comprar huevos, papel higiénico, colonia… o lo que necesites.

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Rua dos Soportales (Pontevedra).

6. Estas columnas… ¿son jónicas?

Pues no sé… A ver, los soportales necesitan columnas y si ya existen, para qué vamos a hacer nuevas. Se reciclan y ya está. Es más, le veo otras ventajas, por ejemplo no hace falta ir a los museos para admirar joyas arquitectónicas milenarias.

7. ¿Esta vaca se ha perdido?

No creo. Esta vaca anda suelta y ya está. Tiene dueño, por eso está marcada, pero vive por ahí. Tiene refugios a donde ir si le hace falta y el resto del tiempo se las apaña. Vacas y caballos. Así que, por favor, ve con cuidado, que te puedes encontrar alguno al final de la curva… que estas carreteras las construyeron los lugareños y, como cobraban por metro, curvas hay unas cuantas. Y sí, algún día te contaré lo de a rapa das bestas.

8. ¿No te sabes el conjuro de la queimada?

Sólo el principio, pero bueno, me apaño, que tú tampoco te sabes los coros, ¿no? Y hablando de augardente, no te quedes en el blanco (el que se quema en la queimada). Prueba el de guindas, el de café, el de miel, el de hierbas, el de azúcar quemado, el de crema… de la misma variedad, no vas a encontrar dos iguales.

9. ¿Por qué no pides Ribeiro?

Porque ese ya lo conoces. Anímate a probar un Albariño, un Valdeorras, un Ribeira Sacra… aunque, sí, es verdad, reconozco que al principio descartaba al Ribeiro por segundón, pero ha ido mejorando mucho y se ha ganado un buen puesto.

10. ¿Por qué lo llaman mariscada si no lleva marisco?

Lo lleva. El marisco no sólo son los centollos, las nécoras, los bogavantes, las cigalas… Por cierto, no te empeñes en pedir gambas o langostinos. No hay de eso, salvo en el congelador. Marisco también son los bivalvos: los mejillones, las vieiras, las almejas, las navajas, los berberechos, las ostras, las zamburiñas… El apartado de la comida, en general, requiere muchas explicaciones: ¿grelos? ¿zorza? ¿chocos? ¿zamburiñas? ¿cachelos? ¿lacón? ¿lura?…

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Empanada de berberechos con masa de maiz.

11. ¿Por qué son tan raras las empanadas?

¿Te refieres a que por qué no son como las de Mercadona? ¿Y cómo es la paella fuera de Valencia? Hay miles de tipos de empanada, con distintas masas (trigo y maíz principalmente), rellenos infinitos (la de atún es, diría yo, más bien sosiña), saladas, dulces, mixtas… En fin, que hay que probarlas. Mis preferidas son la de millo (maíz) de chocos, de berberechos, de calamares… En trigo prefiero de xouvas (sardinillas). De postre, la de manzana. Y la última que descubrí, muy sabrosa, masa de trigo y relleno de mejillón y chorizo.

12. No habías dicho que íbamos a la feria, ¿dónde están las atracciones?

Pues menos mal que no te dije que íbamos al feirón… ¿cómo lo llamas tú? ¿mercadito? No sé por qué se llaman así, pero sí que de aquí vienen los días feriados. Montaban el mercado y nacía la fiesta.

13. ¿Seguro que es una buena idea tomar pulpo aquí?

¿Aquí? ¿te refieres a tan lejos del mar? Obviamente, porque está más bueno. El pulpo á feira, que traducido es “al estilo de la feria” es una preparación nacida en las ferias. Los vendedores de pulpo lo ponían a cocer y lo iban sacando a medida que lo servían, el resto seguía cociendo. Por eso las ferias del pulpo más importantes y afamadas están en el interior. Ah, y por comentar, si te lo ofrecen en gallego, suena sugerente, pero no te hagas ilusiones… polbo á feira 😉

14. ¿Qué ha dicho? No he entendido nada…

Pero si te ha hablado en castellano. Lo que pasa es que la fonética gallega se las trae. A los foráneos les suena muy rápida, con una entonación cantarina… Súmale unas formas verbales “extrañas” (aquí comiste, dijiste o cualquier otra cosa, siempre que haya ocurrido en el pasado. Por ejemplo, hace media hora). Si le añades algún que otro diminutivo (como en otras partes, majica o pobreta. Aquí sería riquiño). Aunque sí, es verdad, en las aldeas hay personas que nunca hablaron otra cosa y les cuesta.

15. ¿Por qué aquí hay tantos chollos?

Te acabas de encontrar con un amigo, le preguntas qué tal y te contesta que mucho chollo. Y así, unos cuantos. Y, encima, después de eso, añaden que no se pueden quejar, aumentando el desconcierto de los ajenos. Chollar, señoras y señores, es trabajar. Y, por eso, mucho chollo es mucho trabajo… remunerado o no.

16. ¿Por qué nos ponemos tan lejos de la orilla?

Es un rollo estar pendiente de tus cosas. Aquí el mar sube y baja… y la playa desaparece. No vas a montar guardia. Así puedes darte un paseo, buscar conchas, explorar las rocas, acercarte al chiringuito a tomar algo… o, si te atreves, darte un baño prolongado 😉 ¡valiente!

17. ¿Por qué ponen hojas secas en puertas y carteles?

Son furanchos, casas particulares que abren una tasca provisional en su casa para vender su excedente de vino y, de paso, te ofrecen algo de picar (el algo puede ser muy variado), hasta que se acaba el vino. Entonces cierran hasta el año que viene. También los llaman loureiros porque ponen hojas de laurel para identificarse. Entrarían en la categoría de enxebre… pero ésa es otra historia.

 

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Bosque gallego.

18. ¿Habéis tenido sequía que se ven los pinos tan “pelaos”?

Te presento al pino gallego. Es alto y desgarbado. Y sí, el follaje queda muy arriba y el tronco un poco desangelado. Es que los pobres, para conseguir su cuota de sol en los bosques frondosos tuvieron que adaptarse. Pero el pino gallego es muy bueno. No es lo mismo una mesa de pino que una mesa de pino gallego. Dónde va a parar.

19. ¿Qué significa carallo?

Lo que tú quieras. Es más, es tan flexible que nos sirve indistintamente para designar a las partes íntimas de mujeres y hombres. Pero eso no quiere decir que sea una palabra malsonante, se usa mucho: ¿qué carallo quieres?, ¡manda carallo!, tempo do carallo, vamos de carallada, las cosas se escarallan y hasta te puedes escarallar de risa.

20. ¿Por qué cantáis tanto?

Pues no sé… porque te lo pide el cuerpo. Comida, bebida, amigos… y a cantar “A modiño, a modiño…”, “Oliñas veñen…” o lo que se tercie.

Dedicado a amigas y amigos que se atrevieron a cruzar los 1.000 kilómetros que nos separan… y que tienden a volver. Porque los gallegos no son tan raros… ¿o sí?

María José Medialdea Fernández (doble nacionalidad gallego-valenciana)

 

P.S. La foto de portada, de A Rapa das Bestas de Candaoso, proviene de la Web Turismo de Galicia. El resto de las imágenes están enlazadas a su origen.